Testimoniales y videos

TESTIMONIALES

Antes

“Estaba Sufriendo de síntomas de artritis reumatoide de avance muy rápido que me infringían dolores en rodillas, tobillos, codos, muñecas y dedos de las manos, estos últimos además ya se me estaban enchuecando visiblemente”

Ahora

“Ya no tengo ningún dolor, mis dedos inclusive se enderezaron y no tomo medicamentos.”

Flavia González

Voy a empezar por contarles como encontré Zhineng QiGong:

El 10 de Junio de 2003 anote en la primera página de u cuaderno lo que llamé “Un plan para la vejez” (se que suena raro hacer un plan para la vejez a los 36 años, pero se trataba de un ejercicio cuyo principio sería muy largo de explicar), y lo que puse sin entenderlo claramente y sin reflexionarlo demasiado fue:

  • Tener paz
  • Gozar el momento
  • Haber atravesado las grandes aguas
  • Estar en mi centro
  • Ser sincera
  • Ser Querida
  • Caminar con garbo
  • Tener mucho que ofrecer

Y ahí se quedó en la primera página del que ahora es el cuaderno que uso como diario.

Menos de dos años después, con 38 años, este plan parecía estar más lejos que cerca; lo más evidente era talvez aquello de “caminar con garbo”, pues estaba sufriendo de síntomas de artritis reumatoide de avance muy rápido que me infringian dolores en rodillas, tobillos, codos, muñecas y dedos de las manos, estos últimos además ya se me estaban enchuecando visiblemente. Perdí la fuerza para abrir inclusive una botella de agua, ni que decir del carrito del súper o amarrar las agujetas de mis hijos. Como consecuencia las otras partes de mi “plan” se alejaban también, “disfrutar el momento” era complicado a causa del malestar físico constante, “estar en mi centro” me parecía imposible cuando me atormentaba por lo que sufrían mis dos hijos junto conmigo en este proceso.